La reeducación respiratoria es una practica corriente en Francia, sobre todo en la temporada invernal. Está dirigida a los recién nacidos (resfriados persistentes, congestión de los bronquios, bronquiolitis) y a los niños (problemáticas pulmonares, asma o síndrome asmatiforme).
Esta técnica consiste en quitar las secreciones contenidas en bronquiolos, bronquios, garganta y nariz que impiden el paso correcto del aire.
La reeducación respiratoria no es dolorosa ni peligrosa, pero su bebé podría expresar su descontento con lágrimas y agitación que terminarán inmediatamente al finalizar la sesión.
¿Cuándo consultar?
- Mucosidades en los bronquios: tos grasa, dificultades para respirar, se oye ruido cuando respira.
- Mucosidades en la nariz y la garganta: se ven secreciones (más o menos limpias) al limpiar la nariz, la nariz gotea, la garganta parece obstruida.
- Otros signos: fiebre, cansancio, dificultad para dormir o comer.
La bronquiolitis
La bronquiolitis es un caso particular que necesita vigilancia. Afecta a los niños de 0 a 2 años. La epidemia se declara en invierno con un pico de diciembre a febrero. La etiología es viral en la mayoría de los casos (Virus Respiratorio Sincitial, VRS).
Empieza como un resfriado común con una fiebre discreta, un derrame nasal claro, con o sin tos seca. Rápidamente los bronquios se inflaman, secretan muchas mucosidades y los síntomas se agravan.
¿Cuales son los signos que deben alertarte?
Consultar el médico o el fisioterapeuta puede ser necesario si:
- Tu bebe no respira correctamente. Esta congestionado, su respiración esta acelerada, los músculos alrededor de sus costillas se hunden cuando coge aire (tiraje).
- Se alimenta menos: no acaba sus biberones, mama menos tiempo o con dificultad. Hay riesgo de deshidratación.
- Duerme mal, está muy agitado o al contrario está somnoliento y menos tónico.
- Tiene fiebre igual o superior a 38°
¿Cuales son las técnicas utilizadas?
- Auscultación: es esencial para evaluar la condición de tu bebe y localizar las secreciones que hay que quitar. Esto permite también saber si hay inflamación de los bronquios.
- Limpieza de la nariz y de las vías aéreas superiores. Es importante quitar como mínimo las mucosidades de la nariz porque es la puerta de entrada de virus y además le molesta a diario y para alimentarse. Durante los 3 primeros meses de vida el bebé respira casi exclusivamente por la nariz.
- Drenaje y evacuación de las secreciones: el fisioterapeuta aplica una presión ligera sobre la caja torácica del bebé cuando expira. Estos movimientos permiten hacer subir las secreciones de los bronquios hasta la boca. Estas secreciones son tragadas o expectoradas y recuperadas con la ayuda de un pañuelo.
Desarrollo de una sesión
- Se comienza con preguntas a los padres para conocer mejor la patología y los síntomas del bebé.
- El bebé se coloca con el torso desnudo para observar la manera en la que respira.
- El fisioterapeuta ausculta los bronquios con la ayuda de un estetoscopio para determinar la naturaleza y la localización de las secreciones y decidir si es necesario realizar la sesión o no.
- Las sesiones son cortas.
- La mejora del niño es inmediata: facilidad para respirar, para comer y para descansar.
Tratamiento realizado por Carlos Prieto Alarcón, fisioterapeuta, y Camille Girodon, fisioterapeuta.
